Señora Michelle Bachelet

Presidenta de la República de Chile

Excelentísima señora Presidenta:

Chile vive tiempos difíciles en diversos planos de la política y lo socioeconómico. Desde diciembre pasado ha estado presente la movilización de los ex prisioneros políticos de la dictadura cívico-militar, que reclaman respeto a sus derechos humanos frente al Estado Chileno. De otro lado, diciembre empezó a destapar la cloaca que vincula los negocios de los grandes capitalistas de Chile con el financiamiento de políticos, lo que ha mostrado la cara más clara del neoliberalismo salvaje y el uso faccioso de las instituciones republicanas –signo presente del pinochetismo-, hoy desprestigiadas y, al parecer, invalidadas para ofrecer democracia y desarrollo con equidad al país.

Los ex – prisioneros políticos detuvieron la huelga de hambre en Rancagua, en diciembre pasado, con el compromiso del Gobierno de constituir una mesa tripartita destinada discutir el proyecto de ley, cuya propuesta inicial había sido aprobada, anteriormente, por ambas cámaras del Congreso en el 2004. Uno de los temas importantes de las reivindicaciones de los ex prisioneros políticos es el relativo a las pensiones y éstos proponen que se equipare los beneficios de la Ley Rettig con la Valech y se termine con la discriminación que lesiona que a los ex - prisioneros políticos. Al mismo tiempo, se pide abrogación de la ley que impuso el ex presidente Lagos para mantener en secreto, por 50 años, la información que los compatriotas aportaron sobre los diversos actos de represión, tortura y vejámenes que sufrieron 38.254 chilenas y chileno (según Valech I y II), de tal manera que, con base en esa información se logre la verdad y se haga justicia.

El propio Estado de Chile informa, a través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, fechado el año 2014, que del total de hombres y mujeres que sufrieron cárcel y torturas, han muerto más de ocho mil, por vejez, como por falta de recursos para una atención médica adecuada y para subsistir dignamente. El pinochetismo y la concertación estigmatizaron a las víctimas y por ello no ha sido fácil que ex prisioneros o expulsados del país obtengan trabajo o un trato digno del Estado para ejercer sus derechos humanos.

El Estado Chileno no respondió a los compromisos de diciembre de 2014 y por ello se reinició la huelga de hambre el 13 de abril de 2015, que ha sido extendida a 15 ciudades, la más reciente Iquique, con más de 110 mujeres y hombres participando. Los huelguistas son personas que, en promedio, tienen 70 años de edad, por lo cual su resistencia física es limitada, cuestión que conoce muy bien Usted Sra. Presidenta y será responsabilidad del Estado Chileno el deterioro de la salud de cada persona en huelga de hambre.

Lo que reivindican los compatriotas sobrevivientes de la dictadura cívico - militar es que el Estado, a través del gobierno, cumpla con los compromisos que contrajo anteriormente y se materialicen los acuerdos signados en Naciones Unidas sobre derechos humanos. El valor ético e histórico de estos derechos no se puede reemplazar por dádivas pecuniarias, como pretenden miembros de su gobierno. El trato a los ex prisioneros y víctimas de la dictadura ha sido muy diferente al que se tiene con jubilados de las fuerzas armadas golpistas, que reciben cantidades altas de dinero, aun cuando muchos están condenados por crímenes de lesa humanidad.

Actualmente los diferentes grupos/ciudades en Huelga de Hambre declararon que “hemos constituido un comité de huelga que incorpora a todos los compañeros en huelga con un representante por cada ciudad y representantes de Santiago, que coordinará el movimiento en las próximas semanas”. En la declaración señalaron que el gobierno no logró dividir el movimiento huelguístico e hicieron énfasis: “Reiteramos que no es el mejor camino tratar de sorprendernos con ofertas de acuerdo que no resuelven nuestra problemática y no comprometen formal y oficialmente al gobierno para entregar una solución efectiva a nuestro movimiento”.

Sra. Presidenta, su gobierno no puede mantener los pactos impuestos por la dictadura y las fuerzas y aliados del imperialismo estadounidense, con los cuales se mantiene conculcados los derechos humanos y la posibilidad de llegar a una verdad y justicia plenas que permitan empezar a unir al país y abrir espacio a la democracia con equidad.

La huelga y los acontecimientos políticos de represión al movimiento social en las últimas semanas nos traen a la memoria épocas de la dictadura y nos reitera que vivimos una parodia de democracia hecha a la medida de la acumulación de capital de transnacionales y algunas familias chilenas se apropian de la riqueza de todos los chilenos.

Sra. Presidenta, desde México la Agrupación de ex prisioneros políticos de la dictadura estamos sumamente preocupados por la salud de las personas en huelga de hambre y desencantados por el manejo político del gobierno, contrario al discurso y compromiso sobre derechos humanos. Tiene usted la posibilidad de poner la diferencia con los gobiernos anteriores que han mantenido las ataduras del pinochetismo y romper con ellas para hacer de Chile un país solidario, humanista y democrático, que construya bases para un desarrollo que logre el bienestar y la felicidad de todas y todos.

Respetuosamente

Iván Moscoso - Sergio Naranjo - Javier Vargas

Agrupación de ex prisioneros políticos de Chile en México

TODOS POR LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE



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